domingo, 14 de junio de 2026

cultura contra la guerra y la intolerancia

En una isla de limones amargos
donde arden las fresacas fiebres lunares
de los oscuros glóbulos del fruto,

y bajo los pies las hierbas secas
torturan la memoria y refvisan
costumbres ya ha mucho muertas
mejor callar el resto,
belleza, oscuridad y vehemencia,
y que las viejas nodrizas marinas guarden
sus memoriales de sueño
y la rizada testa del mar griego
conserve sus calmas como lágrimas no vertidas

(LIMONES AMARGOS, Lawrence Durrell) 

He terminado la Trilogía Mediterranea de Durrell que empecé el verano pasado en el que el Mediterráneo estaba tan cerca de mí, con la invitación al MD-Cetraro, y el fin de semana con Francesca y Francesco, y el lunes en la meca de las membranas, el Instituto de Tecnología de Membranas de la Universidad de Calabria y el CNR, y luego la semana descubriendo parte de Albania con Donantes.   Porque dicha Trilogía comienza con una frase que lo enlaza todo: "En alguna parte entre Calabria y Corfú, comienza el azul.

Corfú es una isla griega frente a la costa albanesa. Hay albaneses que piensan que debería ser albanesa. Y eso no los contó unos días después de informarnos de la venta por parte del gobierno albanés de una isla enfrente del puerto de Vlöre a las empresas Trump, que ha dado lugar a la revolución de los flamencos, añadiendo la pérdida ecológica a la de la soberanía nacional que perdieron el año pasado ante las dictaduras de los mercados occidentales. Dictaduras que dan lugar a guerras como las actuales a las puertas de Europa, que observa casi indiferente.

Ayer asistimos a las noches lorquianas en el cementerio de Ciriego de Santander, una muestra de teatro, música y multitud al anochecer en ese espacio singular de recogimiento sobre el mar, donde está enterrado uno de los amigos de Federico García Lorca, Rafael Rodríguez Rapun (entonces se llamaban así, "amigos"), a falta del poeta cuyos restos todavía no se sabe donde los metieron cuando le asesinaron.  Porque hoy más que nunca, es importante reivindicar la importancia de la cultura y la educación frente a la intolerancia y el salvajismo, o algo así. A ver si blogger me deja subir el reportaje de a yer: 

 https://photos.app.goo.gl/iHeAQ1GN6wWNyx4h6 

jueves, 30 de abril de 2026

precariedad en las prácticas externas CURRICULARES

 

 Las prácticas externas curriculares de la universidad ahora favorecen que las empresas "oferten" prácticas a estudiatnes a punto de ser egresados sin ninguna remuneración, puesto que son formativas y si no les pagan una compensación económica, la empresa no está obligada a pagar la parte de la seguridad social ni la cuota patronal, pero si los estudiantes reciben una ayuda económica por su trabajo, entonces sí.

¿Esto ha sido siempre así, o había cambiado y es otro de los aspectos del mundo actual que ha vuelto a involucionar hacia las injusticias?

Hay estudiantes trabajando por nada, hay estudiantes cobrando por no hacer nada y yo no puedo hacer nada.


 

La disposición adicional quincuagésima segunda (DA 52.ª) de la Ley General de la Seguridad Social, vigente desde el 1 de enero de 2024, establece la obligatoriedad de cotizar para todos los alumnos en prácticas (remuneradas o NO). Independientemente de remuneradas o NO y de que sean curriculares o extracurriculares, actualmente están bonificadas al 95%, siendo la cuota patronal para este 2026 10,84€.

 

En el caso de las remuneradas, será la empresa o entidad que lo financia, la que asume el coste y la gestión de los trámites en la Seguridad Social. Y en el de las NO remuneradas se estará a lo dispuesto en los Convenios de Cooperación Educativa que se suscriban entre los centros de formación y dichas empresas o entidades, en el caso de la Universidad de Cantabria, asume el coste y gestión de la Seguridad Social de las prácticas no remuneradas de sus estudiantes.